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DO Ferreiro, el mejor anfitrión

DO Ferreiro está considerado como uno de los mejores albariños de los últimos años y uno de los más destacados blancos del panorama vinícola español. Pero además, su creador, Gerardo Méndez, es de las personas más interesantes y generosas que hay en el mundo del vino español (www.bodegasgerardomendez.com), el anfitrión perfecto.

Hemos estado en pleno Valle de Salnés, en Pontevedra, una de las subzonas de la D.O. Rias Baixas, donde se ubica la bodega y las viñas de las que nacen sus vinos DO Ferreiro y Cepas Vellas.
Con Gerardo y con su prometedor hijo, Manu (ya incorporado de lleno a la viticultura y a las elaboraciones), hemos recorrido sus diferentes fincas, en las que predomina la variedad albariño y hemos catado varias añadas de sus vinos. Aquí se percibe, desde el primer momento, que en el viñedo está la mayor parte del resultado final y se siente la pasión con la que viven los Méndez el campo en los exhaustivos cuidados que le dedican.

La vendimia de cada parcela se fermenta por separado para ser mezcladas después. Hicimos una interesante cata por depósitos. Una sorpresa. Una experiencia única. Nada que ver el vino de unos y otros, pero prometedores todos y más aún el futuro ensamblaje.
Tras probar DO Ferreiro -su marca más emblemática- de los años 2006, 2009 y 2013 con barrica y 2011 y 2012, sin paso por madera, descubrimos su frescura y su carácter frutal, incluso en los de mayor edad. Cepas Vellas 2006 y 2007 nos confirman que estos vinos cada vez tienen más capacidad de mantenerse en el tiempo en perfectas condiciones, ganando incluso matices durante su permanencia en botella; tan especial que solo sale en determinados años, en los que alcanza la calidad que sus creadores estiman óptima.
Y todos ellos, magníficos compañeros de mesa de los excepcionales mariscos que tuvimos ocasión de disfrutar con todos nuestros sentidos en el restaurante Don Camilo (www.doncamilorestaurante.com).

De Galicia (1): Cangas de Morrazo, mariscos, albariño, Vigo…

La mayor parte de mis vacaciones veraniegas ha transcurrido este año en Galicia, una tierra por la que siempre he sentido pasión, casi casi como por el resto del norte de nuestra geografía (especial mención para mi San Sebastián del alma, por la cantidad de veces que la he visitado y porque desde muy joven, me fascina toda entera… y no sólo por su sublime gastronomía, que también).

Empecé en Cangas de Morrazo (Vigo) con un grupo de amigas, a las que, entre otras cosas, también me une ese amor por comer y beber bien y fueron unos días inolvidables. Empezando por la propia estancia en Cangas. Abrimos boca con un pulpo, unos berberechos y unos pimientos de Padrón, para después ir a «Dos Chata», donde se come muy bien aunque la simpatía del personal brilla por su ausencia. Eso sí, no hay quien se resista a su revuelto de erizos con algas, el de queso de tetilla con grelos, los calamares fritos, la proba con patatas (que viene a ser como unos trozos de lomo adobado de cerdo, como los que se hacen en la matanza) o su queso de tetilla con membrillo. Deberían de cuidar más los vinos, porque aunque tienen una variedad notable, los sirven de cualquier manera y a cualquier temperatura.

Creo que hubo varios momentos estrella en este viaje: la visita a la Bodega Do Ferreiro (www.bodegasgerardomendez.com) y la comida con su genial propietario en el restaurante Veiramar (Arcade www.restauranteveiramar.es) fue uno de ellos: allí no paraban de desfilar ostras, camarones, centolla, santiaguiños, nécoras y almejas…a cada cual más fresco y más rico. Pero además, nos sirvieron un guiso de chocos en su tinta y de postre unos canutillos de crema. «Catamos» las añadas de Do Ferreiro 2011, 2012, 2005, 2006, 2007 y 2001 y de Cepas Vellas 2011, 2010 y 2006. También tuvimos ocasión de probar un vino que hace en Monterrei la misma bodega, añada 2011, y que se llama «Amizade» o amistad y es que aquello fue una exaltación de los amigos en toda regla, en torno al vino y a la gastronomía. Sin pa-la-bras.

Nos fascinó la playa de Areacova, una de las más bonitas de la zona. Día de aire… Me llama más el chiringuito que el agua. Allí no perdonamos unas sardinas y unos jureles a la brasa, unos pimientos de Padrón y una ensalada de verdad, con lechuga y tomates gallegos.

Desde Cangas salen con bastante frecuencia barcos hacia Vigo y también a las Islas Cíes (esto último, tarea imposible, completamente abarrotados, entre otras razones porque se limita el número de visitantes por día). Nos dirigimos a Vigo y a su Mercado de la Piedra: todo un espectáculo, ubicado en la zona antigua de la ciudad, con su famosa calle de las ostrerías, repleta de bares y restaurantes, y de personas que te abren los famosos bivalvos en vivo y en directo, además de ofertar numerosas clases de marisco y pescado.

Por cierto que Vigo se ha convertido en una moderna ciudad con algunos restaurantes y terrazas de diseño y un animado ambiente. Subimos a una de las terrazas más de moda de la ciudad, la del hotel Nagari (www.granhotelnagari.com), recomendada por la mejor cicerone, nuestra amiga Mar, y no nos arrepentimos: perfecta para tomarse un cóctel o un combinado en un espacio de diseño, con piscina incluida.

De vuelta a Cangas, hicimos parada en el mercado para comprar marisco fresco a precios increíbles. Ese día nos llevamos para cocer en casa percebes gallegos, de los buenos -cortitos, gorditos y muy sabrosos- a la módica cantidad de 40 euros el kilo-, compramos nécoras, gambas, empanada de atún, lechuga, tomate y cebolla para hacer una ensalada, pan gallego y quesos de la tierra. De beber, of course, albariño.

Continuará….

Torres saca un nuevo albariño

Bodegas Torres ha lanzado un albariño premium bajo el nombre de Pazo das Bruxas, consiguiendo así hacer cada vez más vinos en distintas Denominaciones de Origen españolas.

Este vino es un homenaje a la tradición y a la naturaleza de Galicia, tierra de grandes bosques habitados por meigas o brujas gallegas y seres mágicos. Se trata de un vino que conecta con la esencia de la naturaleza más mística y con las danzas y encantamientos gallegos.

Las cepas de albariño que dan vida a Pazo das Bruxas son el mejor fruto de esta tierra y lo convierten en un vino que destaca por su intensidad en nariz. Predominan las notas a manzana verde, a cáscara de limón y a heno. En boca es fresco, con una entrada suave y muy agradable y un postgusto largo y elegante. Como aperitivo es un vino ideal y también para acompañar a mariscos, pescados blancos y quesos suaves.

El precio de venta al público de este Pazo das Bruxas es de 9,5€.

 

Menú de cocina sana y otros en Aynaelda

El Restaurante Aynaelda (C/Los Yébenes, 38 – Aluche- http://www.aynaelda.com/) abrió sus puertas hace varios años en la localidad madrileña de Aluche y, hoy por hoy, es uno de los sitios donde mejores arroces se comen de toda la Comunidad.

Rubén Ortíz es su jefe de cocina, un joven inquieto que siempre está ideando numerosas iniciativas gastronómicas para poner en marcha. Tradicionales son los homenajes que cada año le rinde al arroz, en los que convoca a cocineros de toda España para preparar un plato en torno a este cereal.
Ahora y hasta finales del mes de abril está desarrollando una original idea, bautizada como «Arroces interactivos». Empezando por el ingrediente básico, el arroz o la fideuá, la inspiración o el capricho de cada comensal le permite escoger un fondo de caldo de carne, verduras o pescado, para un arroz, meloso o caldoso, seco o negro. A continuación hay que elegir, de entre una larga lista, aquellos elementos que compondrán el arroz personalizado (espárragos, setas boletus, alcachofas, trufa, cigalas, langostinos, gambas, jamón ibérico, chistorra, buey, pollo…y para los más arriesgados, queso Manchego, mozarella, queso Parmesano,…, con un remate crujiente de bacon, remolacha, eneldo y un largo etcétera).  Sobre una base de tomate casero, azafrán y pimentón de La Vera, con ingredientes que vienen del huerto, del mar o la montaña, se pueden crear arroces a la medida.
Hoy, con motivo del día de la mujer trabajadora, he tenido la suerte de ser convocada junto a un grupo de colegas a la presentación del Menú sano que Rubén servirá a partir del mes de mayo en Aynaelda. Genial iniciativa que va a encantar sobre todo a las mujeres, porque los platos son muy ligeros y están compuestos, en su mayoría, por vegetales. Hemos abierto boca con un cóctel hecho a base de zumos de frutas naturales. Ha llegado el primer plato: una ensalada fresquísima compuesta por varias hojas verdes, queso fresco -un poco insípido-, frutos rojos y negros, nueces y una vinagreta de aceite de oliva, balsámico y sal.
La parrillada de verduras baby y frutas ha conquistado a toda la mesa: excelente el punto del calabacín, la berenjena, la piña, los pimientos rojo y verde, el puerro, el nabo, la coliflor… y de las frutas: fresa, piña y kumquat -esa mandarina enana de forma alargada, cada vez más presente en nuestras fruterías-. Al igual que el arroz con verduras -perfecta cocción del grano-, acompañado de caviar cítrico a la pimienta -el esferificado, no el procedente de la fruta gastrobotánica- y un toque de rúcula.
A mí también me ha gustado la fideuá -más bien rossejat por la finura del fideo-, por supuesto acompañada de verduras, ligeramente quemada, y con trocitos de carabinero y carpaccio del mismo crustáceo.
Todas hemos coincidido en que lo que menos nos ha gustado -y no es que estuviera malo- ha sido el bonito rebozado con semillas de sésamo con crema de zanahoria. El pescado estaba demasiado hecho y, por tanto, bastante seco. La idea del plato es buena, pero hay que presentarlo menos cocinado y, según mi punto de vista, con la crema de zanahoria más caliente. Me ha gustado el aporte de la salsa de soja y el acompañamietno del wasabi con sus tonos punzantes.

Otro acierto total es el postre: Fresas, naranja y pimienta rosa. Se compone de un chupito de zumo natural de estas dos frutas aromatizado con esta especia; un tartar de fresa con caviar de hierbabuena -otra esferificación que le aporta un toque de frescor muy agradable- y gominolas de fresa y naranja. ¡Un postre antioxidante 100%!

Nosotras hemos tomado un albariño Val do Xuliana, de Bodegas Coto Redondo y el menú se puede acabar con un variado número de infusiones. Aún no han determinado cuánto costará este menú, pero estará en torno a los 35€, que es el preico medio del restaurante.

También en Semana Santa Aynaelda ofrecerá, por un precio de 28 euros, un menú que incluye, entre otros platos, un arroz similar al potaje, unos buñuelos de bacalao y una torrija caramelizada, además de bebida.

Visita a Pazo de Señorans

La semana pasada tuve la suerte de visitar la bodega gallega Pazo de Señorans (Vilanoviña-Meis-Pontevedra), perteneciente a la denominación de Origen Rias Baixas. El Pazo que le da nombre es espectacular, el entorno una maravilla y los vinos que elaboran son excelentes. Por si fuera poco, gozamos de la hospitalidad de su propietaria, Marisol Bueno, su hija, Vicky, y la enóloga de la bodega, Ana Quintela.

Soy una fan de su vino Selección de añada, así que, junto al grupo de colegas periodistas que participaron en la cata vertical, tuve una oportunidad única de disfrutarlo. Catamos las añadas desde 1999 a 2004 y 3 añadas del vino Pazo de Señorans, todos elaborados con un cien por cien de la variedad albariño. Un auténtico lujo.

Lo verdaderamente sorprendente es que todas las añadas son buenas. Cada una en su estilo, con sus peculiaridades, pero todas fabulosas. Y es que en esta zona se dan unas cualidades naturales magníficas para hacer unos vinos de gran calidad que han demostrado que evolucionan de una manera muy favorable en el tiempo. Su combinación de grado, acidez y ph muy corto contribuyen a que estos vinos blancos se puedan disfrutar muchos años después. Son complejos, delicados y presentan un sinfín de matices.

Y es que la filosofía de Pazo de Señorans se basa en la estricta calidad de sus vinos y la búsqueda de la máxima expresión el albariño.
Vinos, además del Sol de Señorans 2006, con los que también regamos el suculento almuerzo que nos ofrecieron en las instalaciones del pazo -donde se celebran numerosos eventos-. Una comida al más puro estilo tradicional, con unas deliciosas cigalas cocidas (mejor la cabeza que el cuerpo), unas vieiras gratinadas (con su cebollita y su salsita de tomate), una  merluza guisada con huevo duro picado y perejil (al parecer una receta muy de la casa) y un capón guisado con puré de patata (y un toque de nuez moscada). De postre. las clásicas filloas gallegas con varios acompañamientos (mermeladas, miel, nata y frutas varias). ¡Todo un festín en el que los vinos de Pazo de Señorans brillaron con luz propia!

Gracias a Jorge Toledo por las fotos.

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