Loading Selected Work...
Menu

Lobby market, cocina para todos los gustos en plena Gran Vía

Es un lugar para satisfacer a todos los públicos. En su carta, encontramos platos para todos los gustos y su decoración es de lo más acogedora. El madrileño Jorge Reina es el responsable de una cocina sencilla, actual y con ingredientes de aquí de allá, que se sirve en el número 10 de una de las arterias claves de Madrid, la Gran Vía.

A la entrada de Lobby Market, nos recibe la zona con su amplia barra y mesas altas con butacas donde degustar pinchos y raciones (ensaladilla rusa con mahonesa de txangurro, croquetas de jamón ibérico o bun bao de panceta ibérica con salsa hoisin), con buenas cervezas y vinos por copas. Abren desde el desayuno hasta las copas de primera hora.

Y en la parte del fondo, el comedor se distribuye en dos plantas. Aquí nos ofrecen una carta repleta de opciones –con un menú degustación por 35€-. Como entrantes, probamos las alitas de pollo deshuesadas, rebozadas con panko, fritas y acompañadas de una salsa barbacoa. Un clásico ya de esta casa son los langostinos tigre con salsa kimuchi y los tartares (mejor el de atún que el de salmón, con un aceite de trufa que enmascara el sabor del pescado).

Hay pastas (pappardelle con salsa de trufa y setas), arroces (risotto de boletus y trompetas de los muertos), pescados (lubina al estilo Orio, bacalao confitado o merluza con almejas y carabineros) y entre las carnes encontramos presa ibérica de bellota, jarrete ibérico o hamburguesa con queso brie y cebolla caramelizada.

Los mas golosos disfrutarán con la torrija de Bayleis con helado de leche de cabra o con tartas como la de manzana y hojaldre con helado de vainilla, la de chocolate con espuma de menta fresca o la de queso con mermelada de frutos rojos.

 

Garbel, bocadillos, hamburguesas y raciones para compartir

Garbel es la unión de las primeras letras del nombre y apellido de Belarmino García, quien en los años 40 abrió una bodega en pleno barrio de Chueca (Calle Infantas, 28), famoso por sus bocatas de calamares y de tortilla, y que hoy ha reconvertido en una taberna del siglo XXI su nieta Carmen García.Moderna e industrial decoración a base de paredes de ladrillo con un gran mural pintado con un graffiti de 5 metros de ancho. 4 ambientes separados: zona Fast, con una moto, mesas altas y una gran barra; zona chill out, mas relajada, con mesas bajas de nogal, sofás y una iluminación mas tenue; zona para reservas con baldosa hidráulica y un comedor mas íntimo, con mesas y un divertido columpio.

Su oferta gastronómica se basa -además de en hamburguesas- en una selección de bocadillos elaborados al momento con panes personalizados, como el de calamares con par negro; el de pollo con verduras y pan de curry, el de tortilla con pimientos verdes o el de roastbeef, berenjena y queso brie (nuestro preferido).

La cocinera filipina que empezó con el abuelo, hoy sigue con la nieta y es la encargada de hacer otros platos como los tallarines con repollo, judías, zanahoria, calabacín y gambas o los rollitos Garbel, rellenos de carne picada, verduras y salsa agridulce.

Para compartir, también hay unos ricos y crujientes soldaditos de pavía, berenjenas con miel de caña o varias ensaladas (estupenda la de espinacas y queso manchego).

Y como platos fuertes, albóndigas, escalope a la milanesa, rabo de toro,
pollo de corral al ajillo o para los que opten por pescado, lomo de salmón con verduras.

De lunes a viernes sirven un plato de cuchara, que cambia cada día y, por las tardes, ofrecen meriendas con sus tartas de zanahoria, el bizcocho de chocolate con nueces o el de manzana, para acompañar una amplia carta de cafés especiales.

 

Flash Flash Click, una barra para degustar tortillas y hamburguesas

El mítico Flash Flash (www.flashflashmadrid.com) acaba de abrir un nuevo concepto en la madrileña calle Clavel: una versión informal estructurada en torno a una gran barra, una cocina ininterrumpida -desde la hora del desayuno a las copas- de la que salen sus famosas tortillas y hamburguesas y música del DJ Mikistrello.

Además, en breve, su local de Núñez de Balboa se trasladará a la zona de Almagro a un local de 300 metros cuadrados.

Las tortillas son el fuerte de Flash Flash. Hay 15 variedades, como la Panadera (dados pan frito, salsa de tomate y queso), la Forastera (jamón ibérico y setas), la Velazqueña (patata) o nuestra preferida, la de trufa y queso.

Pero también sus ensaladas, croquetas, patatas bravas o nachos gratinados con guacamole merecen una visita. Y, por supuesto, las hamburguesas, hechas a partir de las partes mas nobles de la ternera (aleta y puntas de solomillo) que se trituran y maceran durante 12 horas con 12 ingredientes sin desvelar y cocinadas poco hechas, al estilo steak tartar. Probamos la Cecilia con queso de cabra y cebolla caramelizada entre un delicioso pan blanco artesano. Pero hay otras 3 mas: la Monty, de carne sola; la Flash Flash, con alcaparras y la Cadillac, con queso y bacon

La 5ª con Madison y su cocina italoamericana

Nos acercamos a conocer este rincón neoyorquino en Madrid, que antaño ocupó el local del mítico italiano Paper Moon, en el número 55 de la calle Concha Espina. De hecho, le rinden homenaje haciendo varios guiños a la cocina italoamericana en algunos de sus platos como las pizzas o las pastas (nosotros probamos los clásicos «Macarroni&Cheese», y también tienen la clásica con albóndigas).

«La 5ª con Madison» (www.la5conmadison.com) es un agradable local con acogedora e industrial decoración inspirada en los años 50, y con una buena oferta a precios bastante razonables. A la entrada, nos recibe su barra de madera, ideal para tomar cualquiera de sus cócteles o gintonics.

Ya en su comedor, un típico dinner norteamericano, nos espera una amplia carta llena de sugerentes platos. Entre los entrantes, una buena opción para probar un poco de todo es el combo, a base de alitas de pollo, fingers de queso, aritos de cebolla y chicken tenders (buena y ligera fritura). También dos buenas recomendaciones son las minihamburguesas y los langostinos en tempura con salsa siracha, además de varias ensaladas o sopas.


En el capítulo de platos fuertes, junto a las hamburguesas («La Madison», con foie y cebolla caramelizada, es la especialidad), los clásicos hot dogs y los sandwiches, la lista de carnes es considerable: buena presa ibérica a la parrilla, entrecote, solomillo, pechuga de pollo de corral, costillar ibérico o escalope.

Los mas «dulceros» deberán dejar sitio para degustar cualquiera de sus postres típicamente americanos: brownie, tarta de queso o tarta de zanahoria, entre otros.

Otra de hamburguesas… La Vaca Picada

Me habían hablado bien de este sitio, cuyo primer establecimiento abrió sus puertas en la zona madrileña de Las Tablas, pero yo opté por el segundo, en la calle Serrano, 224 (http://www.lavacapicada.com/).

La Vaca Picada está especializado en hamburguesas ricas -ellos se autodefinen como «hamburguesas gourmet»- y la verdad es que lo están. Otro aliciente es que la factura no nos va a hacer un agujero en el bolsillo, porque el precio medio está en torno a unos 20-25 euros.

Cuidan mucho la materia prima y concretamente las carnes (tanto de pollo como de ternera) las cocinan a la parrilla de lava volcánica, consiguiendo evitar malos humos. El pan de las hamburguesas está bueno y las patatas fritas son bastante decentes.

Nosotros abrimos boca con unos correctos nachos 3 salsas (guacamole, queso y salsa picante) y unas deliciosas tiras de pollo especiadas y rebozadas. Pero, además, tienen verduras, aros de cebolla, varias ensaladas y hasta gazpacho.

La oferta de hamburguesas va desde la hamburguesa de corral, de pollo, a las hechas de lomo de cebón del norte a la parrilla, como la clásica (que es la que yo tomé, deliciosa), la de roquefort, la de Parma, la de cabra o la tuki, con pimientos del piquillo y queso Idiazábal. Todas van acompañadas de patatas fritas.

Costillar, entrecote, solomillo, tartar y lasaña completan la carta de «La Vaca Picada», que ofrece, como postres varias tartas y helados. La carta de vinos no es muy amplia, pero a cambio preparan varios cócteles y disponen de refrescos y cervezas.

Nimú… ¡otra de hamburguesas!

Que la hamburguesa lleva unos años siendo una de las reinas de nuestra gastronomía nadie lo discute. Surgen por doquier en nuesto país bares dedicados a esta preparación asociada a la comida rápida norteamericana, que puede no tener nada que ver con ella. Aquí se están esforzando por elevarla al máximo nivel gastronómico (algunos de los ejemplos: Home Burger, Peggy Sue, El Taller de la Hamburguesa de Enrich, Back Corner de La Máquina, etc, etc).

El último en incorporarse es Nimú (C/Desengaño, 18 Madrid), a cuya inauguración asistimos. Se trata del último proyecto de Juanjo López, artífice de La Tasquita de Enfrente y de Mui, en colaboración con Rodrigo de la Calle, el cocinero gastrobotánico por excelencia, cuyo restaurante está ubicado en la localidad madrileña de Aranjuez.

«Nimú» es un local que rinde culto a las hamburguesas gourmet. Entre Juanjo y Rodrigo han diseñado una carta con numerosas variedades de este plato. Cuidan especialmente el pan -llegado desde Barcelona-. Lo hay de cerveza negra, de tomillo, de regaliz, de chipirón o de hierbas, entre otros.

Se puede optar por las siguientes hamburguesas, todas ellas picadas a cuchillo, como debe de ser: «Bío», con tofu, berenjena, flores y salsa teriyaki; «Mar y montaña», con anchoas, tomate y queso con salsa de mojo rojo; «Pollo al curry» -ésta es la que yo probé y me pareció muy suave y muy rica- con su pan de regaliz y mojo de cilantro; «Bacalao y gambas»; «Magret de pato» o «Ibérica» -de presa y secreto de cerdo ibérico-, entre otras.

La reina es la que está hecha con TBone steak, de procedencia gallega, y sus precios van desde 15 euros, la más cara -hecha con carne de Waygu- ó 13 euros la gallega hasta 8, la vegetal, ó 9 la Bío. Todas ellas, con sus correspondientes guarniciones: ensalada, patatas o aros de cebolla.

Para beber, se sirven vinos por copas y cerveza. Y de postre, ofrecen un pastel de queso y un pastel de manzana, a 5.50€.

Hamburguesas y más en la terraza de Bokado

La terraza del Restaurante Bokado, ubicado junto al madrileño Museo del Traje (Avda. Juan de Herrera, 2), es una de las más agradables de la capital. Por el entorno en el que está -jardines con fuentes en plena ciudad universitaria- y por la gastronomía que sirve.

 

Este año sus responsables, los hermanos Santamaría, han dado un paso más, y han inaugurado un nuevo espacio gastronómico, la terraza Balenciaga, que es la prolongación al aire libre de la cafetería del complejo, pero con una oferta culinaria muy concreta y más asequible.
Estuvimos probando su carta y nos encantó. Nos parece muy acertada la fórmula para las cenas del «menú hamburguesa», a 45€ por persona, que incluye una botella de champán y alguna de sus hamburguesas, con su respectiva guarnición, pero vamos por partes. Porque también se puede beber el champán por copas, a 8.50 la unidad.
Para cenar a la carta hay algún entrante como las yemas de espárrago cocidas, el jamón ibérico o los pimientos de piquillo asados a la brasa, donde se observa una gran calidad del producto. Para la ocasión, han diseñado unos emparedados calientes con diferentes ingredientes, bautizados como «panbokados». Cuidan mucho los diferentes tipos de pan -elaborados por un pastelero artesano donostiarra- y van rellenos de roastbeef con crema de patata trufada, pierna de cordero deshuesada con patata panadera y crema de coliflor o presa ibérica co patata rota al aceite de oliva virgen. Muy ricos y muy grandes…

Las hamburguesas son caseras y pueden ser de carne picada a mano -vaca o ternera con costra de piñones, cordero con costra de ajo asado con almendra y perejil- o de pescado -atún con costra de cacahuete-. Se pueden degustar en tamaño mini (70 gramos) o normal (200 gramos). Y como acompañamiento, Bokado nos propone patatas Puente Nuevo fritas a la vainilla, ensalada de tomate y lechuga con cebolleta fresca, puré meloso de patata y queso, salsa de carne, mostazas y ketchup casero. ¡Mmmmm, magníficas propuestas cualquiera de ellas! Y ofrecen varios postres a 6.5€ cada uno (Fresas y moras asadas en yogur batido; Tableta de chocolate y café a la crema y Helado de vainilla y sopa de melocotón).

 

Una estupenda opción para disfrutar de la noche madrileña.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies